viernes, abril 22, 2011

El nuevo museo Soumaya

¿Quién pompó esas pinturitas?.

Carlos Slim era un simple corredor de bolsa en 1987. Y gracias a sus “contactos”, el día del crack, mientras muchos entraron a la pobreza, el entró al club de supermillonarios. Y hoy, es dueño de una colección de más de 66 mil piezas de arte, de un museo equiparable a cualquiera en el mundo (que el mismo Frank Gehry firmaría) y por si fuera poco, es el hombre más rico del mundo. Pero al margen de las suspicacias, y acusaciones sobre su calidad de "prestanombres" (recordar el afamado Carlos & Charlie), el nuevo museo Soumaya es digno de comentar, y de visitar.

Si, el edificio puede tener forma de sombrero, hongo, mujer, aunque en realidad sea un panal; Si, tal vez sea un monumento a la egolatría o un sentido “taj-mahalismo”; Si, tal vez existe un revoltijo tremendo y no hay coherencia temática. Si, tal vez la colección de vestidos, monedas y “artes aplicadas”, no tienen nada que ver con las obras “menores” de Renoir, El Greco, Monet, Manet, Cézanne, Rubens, Tintoretto, Brueghel el joven, Degas, Dr.Atl, Ribera, Rivera, Tamayo, Orozco, Siqueiros, O’Gorman, Cranach, Velasco, Modigliani y Van Gogh. Si, tal vez la distribución espacial hace que uno camine un chingo. Si, tal vez hay un exceso de esculturas no tan lindas y nada bien curadas de Rodin. Si, tal vez las escaleras no tienen barandales. Si, tal vez no es tan accesible en transporte público. Si, tal vez como dice Raquel Tibol “hay más obras falsas de las necesarias”. Si, si y tal vez si. Pero enmedio del genocidio que representan los casi cuarenta mil muertos en cinco años, de un gobierno fallido y totalmente incapaz de hacer cualquier cosa bien, de la tremenda ampliación de la brecha entre ricos y pobres, del jitomate a 59 pesos, de la corrupción y el cinismo de toda la clase política, de las catástrofes naturales, de los 11 mil migrantes secuestrados en 6 meses, de los feminicidios, de nuestra perdida de liderazgo latinoamericano, y un largo etcétera, en medio de todo esto, vale la pena, tener un museo de entrada GRATUITA, un espacio público más, y en donde uno pueda admirar, por ejemplo, un cuadro de El Greco.

Hoy por hoy, una de nuestras pocas fortalezas como país, -junto con los recursos naturales, la posición geográfica y la voluntad trabajadora de su gente-, es el amplio bagaje cultural que tenemos. Ya quisieran otros tener el patrimonio mundial de la humanidad que tenemos ó el templo de Quetzalcoatl en Teotihuacan, un compositor como Arturo Márquez, un cantante como Ramón Vargas, una banda como Nortec, un pintor como Toledo o un escritor como Ibargüengoitia.

No pretendo defender a Slim. Si en mis manos estuviera, yo nacionalizaría todo lo que posee ese señor en favor de la nación. Pero si yo tuviera 53.5 billones de dólares, por supuesto que gastaría 34 millones de dólares (y mucho más) en un museo como ese. Y también sería gratis. Y agregaría algún cuadro de Caravaggio y algún dibujo de Da Vinci, bebederos en su interior y un transporte gratuito del metro Polanco al museo.

Cada quien hace lo que puede (y lo que quiere). Cuando yo regresé de Perú le traje a mis amigos un montón de llamas de peluche que me costaron medio sol cada una. Cuando Slim fue a Perú compró dos llamas de plata con incrustaciones de piedras preciosas de no menos de 30 mil dólares cada una. Y después decidió exhibirlas al público.

Así que, recomiendo enormemente que visiten el museo. Que admiren las fabulosas esculturas surrealistas de Dalí, el Adán y Eva de Lucas Cranach (inspirado en Durero), que traten de descifrar los proverbios flamencos de la copia que le hizo Brueghel, el joven a Brueghel, el viejo.

Ese museo y esa colección no son propiedad de Carlos Slim. Si alguna vez en tu vida has usado un teléfono fijo o celular, entonces, esos cuadros son tuyos, son mios, son de propiedad colectiva. Entonces, por favor vayan a ver nuestros cuadros, especialmente yo sugeriría tres joyas que tenemos ahí: “Después de la tormenta ó Pastor con un rebaño de ovejas” de Van Gogh, “La casa de Collete en Cagnes” de Renoir y la hermosísima “Puesta de sol en el puerto” de Smith-Hald.

Puesta de sol en el puerto de Smith-Hald http://twitpic.com/4o4t0b
Fachada del museo Soumaya: http://twitpic.com/4o4zwf

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